SÉNECA DIGITAL

Revista digital del IES Séneca


abril de 2009

número 2
ISSN: 1988-9607
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ENTREVISTA A MELI

Equipo de redacción de "Séneca Digital": Lucía López, Nieves Marín, Lissett Boza, Irene Sánchez, Ángeles García y Andressa Solís.


[(Después de varios días en los que hemos intentado concertar la entrevista, por fin hemos hallado el momento justo -el paréntesis en la actividad de Meli y en la nuestra- para realizarla. Meli, aunque antes de empezar bromea sobre el temor que le despiertan nuestras posibles preguntas, pronto se relaja y todas nos sentimos así en un ambiente cómodo y distendido en el que las preguntas fluyen y las risas brotan con facilidad (se nota que estamos en casa...))]


—¿Cuándo empezó a trabajar en el centro?

En el 82.

—¿Y cuál fue la primera impresión que se llevó al llegar al instituto?

Al principio estuve regular porque me pusieron en el nocturno y tenía a mi niña muy chiquita y no la veía. Yo la levantaba por la mañana y después hasta el día siguiente no la veía, así que cuando entré aquí tuve problemas. Luego ya me pusieron en el diurno y fue mucho más fácil.

—Entonces, ¿le hacía ilusión empezar a trabajar aquí?

Yo vine reubicada de la Laboral. Quitaron el internado y me vine aquí. Estuve muchos años allí, después estuve un año en el Centro de Profesores y luego ya me vine aquí. El primer año lo pasé mal, pero luego ya, encantada.

—¿Siempre ha trabajado como conserje?

No, yo he estado de limpiadora. Yo entré en la Laboral de limpiadora. Estuve del 67 al 81. Luego me pasaron de conserje al Centro de Profesores y, por fin, ya aquí.

—¿Necesitaba algún tipo de requisito?
Cuando yo entré no. Ahora sí hacen falta muchos exámenes y muchas cosas, pero cuando yo entré no.

—¿En qué consiste exactamente su trabajo?

Hacer todo lo que me manden y cuidar de vosotros. Yo lo único que hago es lo que mandan. Me mandan que estéis dentro, que lleguéis a vuestra hora y eso es lo único que yo cumplo. Yo intento cumplir con lo que me mandan y ya está.

—¿Y qué es lo que más le gusta de su empleo?

A mí lo que me gustan son los críos. Aunque algunas veces me pase, otras veces lo pasamos mal porque nuestras obligaciones son lo contrario de lo que vosotros queréis: reñiros. Antonio me dice "que no los dejes hacer esto, que no los dejes hacer lo otro, que me cuentes cúando hacen esto,…". Unas veces nos pilláis de mejor humor, otras veces nos pilláis de peor humor.

—¿Y algún aspecto negativo?

Yo estoy muy a gusto aquí. Algunos críos, vosotras mismas lo sabéis, a veces se pasan, algunos son casi inaguantables. A unos les caemos peor, a otros les caemos mejor.

—En general, ¿está el alumnado peor educado ahora que hace veinte años?

Yo es que este centro lo veo muy bien, verás. Como veo pocos. Porque yo tengo muchas compañeras que están en otros centros y tienen muchísimos más problemas que tenemos aquí. A lo mejor estando don Antonio en jefatura, yo no sé si es que tiene buena mano con los críos, o lo que sea, pero yo el centro lo veo muy controlado.
Siempre hay quien es bueno y quien destaca por ser un poco más “trasto”, que no malo, porque no son mala gente: no roban, no matan… Son sólo un poco más “trastos”.

—¿Qué visión tiene de la educación ahora mismo?

Mejorando no creo que vaya. Mira que intentan, pero…Yo el centro lo veo como alumnos, a lo mejor los profesores lo ven como la E.S.O., como otros estudios. Yo lo veo como centro todo: los alumnos, el profesorado y nosotros. Yo lo veo todo igual.

—¿Qué le resulta más importante: formar a grandes estudiantes o a grandes personas?

Yo creo que la persona es lo más importante del mundo. Siendo buena persona llegas a todos los sitios. La educación no la da la carrera ni el dinero.

—¿Y alguna cosa que le haya pasado que no le ha gustado?

Hemos tenido problemas con algunos alumnos, pero nunca problemas grandes. Yo tengo aquí una carta de un alumno disculpándose. Yo de esa carta no me he desprendido nunca. Se pasó el chico conmigo un poquito y se lo dijo don Antonio.
En conjunto, estoy a gusto. Podría haberme jubilado ya y no me jubilo. Estoy a gusto aquí. Me tratan bien. Estoy a gusto con los críos, con los compañeros.

—¿Y tiene alguna otra historia como la de la carta que recuerde?

En tantos años, son muchas cosas las que te pasan. Te pasan buenas, te pasan malas. Hay veces que te has ido a tu casa muy bajilla de moral porque has tenido problemas con los jefes. Pero, en conjunto, yo veo esto muy positivo, de verdad.

—¿Ha pasado alguna vez que un alumno haya vuelto después como profesor?

Sí. Y vienen todavía chicos a recoger los títulos y te acuerdas de ellos. Y se acuerdan de ti.

—¿Y hay algún alumno que recuerdes especialmente?
No sé si es porque estaba mi hija aquí, pero en su promoción había unos chicos muy cariñosos. No sé si es que al estar mi hija dentro de la promoción teníamos más contacto. Yo veía una promoción muy linda. No sé si es que al estar ella los chiquillos se abrían más. Hay unas promociones que se abren más que otras, tanto con los profesores como con nosotros.

—¿Cree que su trabajo está reconocido por los profesores del centro?

A mí en particular me tratan muy bien. Yo no puedo quejarme. Luego hay otros compañeros que tendrán más queja, que los traten de otra manera. Yo, desde luego, donde he ido a trabajar siempre he estado a gusto. En ningún sitio tienen mal recuerdo mío ni yo tengo mal recuerdo de donde he estado.

—¿Y está valorado por el Estado?

Eso no lo sé. Somos el último mono de la compañía, pero esto no funcionaría si no funcionamos nosotros (hombre, ganar gano poco pero me apaño con lo que tengo).

—¿Y el alumnado? ¿Cree que reconoce el trabajo del conserje o no?

Bueno, eso ya te paras a dudarlo más.

—¿Y alguna vez han tenido algún detalle con usted por su cumpleaños o similar?

La directiva sí. Luego cuando llega San Valentín los chiquillos se acuerdan de nosotros.

—De hecho, muchas veces hay más contacto con ustedes que con los profesores. ¿Llega a conocer a la mayoría de los alumnos?

Sí. A lo mejor no me sé el nombre de cada uno de los alumnos, pero sé quién es cada uno. Lo cierto es que los ves evolucionar desde que llegan en Primero hasta que se van en Segundo de Bachillerato. En cuanto a lo del contacto… nuestra misión es esa: cuidar del alumnado en ausencia del profesor.

—¿Y nota mucho el cambio en los alumnos?

Sí, los vemos crecer, pero lo cierto es que cuando se van en el último curso son los mismos “críos” que cuando entraron en el centro. Da esa impresión a pesar de que lógicamente han madurado y de que ya no son niños.

—¿Algún secreto del centro? ¿Algo que sea muy curioso?

Eso no me lo van a contar a mí. Ya he dicho que soy el último mono, no me voy a enterar yo.

—¿Y le parece que el centro es práctico para moverse por él?

Nosotros lo tenemos lo más asequible posible porque tenemos el ascensor y si alguien necesita algo siempre estamos dispuestos. Intentamos facilitar las cosas. Es un centro antiguo que tiene menos comodidades que otros, pero, vamos, yo creo que lo veo bien.

—¿Ha cambiado mucho el instituto desde que llegó? ¿Ha habido reformas?

No, nada. Creo que las van a hacer. Creo que va a evolucionar en lo tecnológico.

—Los proyectos que se llevan a cabo en el centro (las carreras, los manifiestos en contra de la violencia…) ¿son positivos para el alumnado?

Eso es una pregunta que debe responder el propio alumnado: si a vosotros os hace mella, entonces es positivo…

—¿Hay alguno que recuerde con especial agrado?

El camino de Santiago.

—¿Cuántos años le gustaría seguir desempeñando este puesto?
Hay días que me digo “ya tendría que haberme jubilado”, y al día siguiente vengo contenta y a gusto. Nunca me ha costado trabajo venir a trabajar.

—¿Cree que echará de menos el centro cuando se jubile?

No sé. Me dedicaré a otra cosa, ayudaré en algún otro sitio: otros hogares… Se hará lo que se pueda. Está claro que lo echaré de menos, porque llevo ya muchos años aquí (cuando me jubile serán veinte años en el centro) y en veinte años pasan muchas cosas, gente que te influye…


[*CUESTIONARIO BREVE*]

—Una película: No voy mucho al cine, prefiero leer. Me gustan las películas policíacas.

—Un libro: Últimamente he tenido menos tiempo, pero me gustó mucho El niño del pijama de rayas.

—Algo que le guste hacer: Comer, el punto…

—Un color: El rojo.

—Un sitio: Mi casa.

—Un lugar que te gustaría visitar: La verdad es que no me gusta mucho viajar. Cuando salgo y vuelvo me alegro, pero no me gusta viajar.

—Una estación: El verano.

—Un cantante: Luis Miguel… En general los que cantan canciones románticas.


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